Loading...

viernes, 23 de diciembre de 2011

navidad

  A pesar de que hace dos años me cercenarón muchas ilusiones, las alas de la libertad, de la imaginación, de creer en los seres humanos y en la "humanidad" en todo su amplio sentido de la palabra. Aquí dejo un video que entre otras tantas "pequeñas cosas", me estan haciendo volver a ver "grande" la vida, y renovar la sensación de que puedo creer en que existe el ser humano.

  Es un poco largo (pero aseguro que merece la pena que "perdais" esos minutos), y aunque es una forma poco original de desearos felices fiestas navideñas; espero que os guste y sea bonito para tod@s.

 

http://www.youtube.com/embed/YBIwCdvhgX4?rel=0

martes, 13 de diciembre de 2011

Un día de repente...

El ser humano parece perdido,
no avanza el camino,
un mapa,
un tiempo,
un refugio,
la belleza...dejate hipnotizar...
por saborear más abrazos,
por acariciar más labios,
por susurrar más palabras al oido.

Lanzarse al vacio...

por caminar con los ojos cerrados,
que vuele la imaginación...
sin miedo a pensar,
que nuestros pies dejarán de pisar el suelo.

pd: carpe diem.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Tras mucho tiempo he podido volver a disfrutar de tus caminos

  Después de mucho tiempo, he vuelto a tener la ocasión de sentirte, he vuelto a respirar aire puro y limpio, he vuelto a sentir lo esencial, volver a lo esencial, a lo primario, el yo interior, el ser humano, el ser persona. Como en alguna ocasión he llegado a comentar, la montaña te hace darte cuenta de tu verdadera condición, de que aunque pretendemos ser gigantes, aunque creemos poder con todo, en realidad somos seres hechos de frágil barro, la realidad se impone.
  Recuerdas al instante, que simplemente eres un pequeño punto entre el basto espacio que te rodea, que eres frágil, que tienes limites. Pero rodearte entre estos parajes, te da fuerzas, físicas por supuesto; aunque por encima de estas, esta el reto interno que hace crecer tu fuerza mental.
  Cada metro de cuesta arriba, el suelo pedregoso, el viento frío que hiela el rostro, ó el sol que abrasa el aire, la intensa luz del sol que intenta cegarte la visión, la soledad del paisaje que en realidad está repleta de vida. Cada paso que avanzas, pensar, visualizar en tu mente el final del recorrido. Todo esto, y mucho más, te cambia, hace crecer tu interior, volar con tu mente é imaginación, recordar de donde venimos,… en definitiva vivir.
  Le pido perdón a esos campos, a tantos paisajes, y tantas montañas qué por culpa de mi actual situación económica he dejado de visitar en todo este tiempo, 3 meses ha sido mucho tiempo para mí. Direccionaré más esfuerzos para poder volver lo más pronto posible.
Pronto nos encontraremos, de eso estoy muy, pero que muy seguro.
Pd: Adiós asfalto, hola naturaleza. Y como dijo un gran maestro:  “Quizás aún sea tiempo, para volver al roble, al castaño, a la fuente limpia, al prado fresco. Quizás aún sea tiempo…quizás. Pronto, muy pronto cumpliré mil años; y tú inventor de las horas, apenas con 50, y ya te estás muriendo”.